Buscar este blog

domingo, 3 de octubre de 2021

San Giuseppe Moscati

 San Giuseppe Moscati

Médico, investigador científico y profesor universitario italiano.

Moscati fue un médico, laico que en su vida destacaba su entrega y extraordinaria caridad, atendía principalmente a los pobres y nunca quiso cobrar a sus pacientes, siempre atendió con una sonrisa y con extrema humildad.
Lo más impresionante de su vida es su desapego completo por las cosas del mundo; un ejemplo de esto es que en muchas ocasiones rechazó ofertas de carreras académicas de renombre, solo tenía lo necesario para vivir y con lo poco que le quedaba compraba el medicamento de los pacientes más pobres.
Otra cosa a destacar es que rezaba por sus pacientes y cómo heroicamente salvó hasta a la última persona en la evacuación de un hospital durante la erupción del Monte Vesubio, luego de sacar a todos el hospital se derrumbó, ayudo a muchos enfermos durante la epidemia del cólera y atendió soldados heridos durante la primera guerra mundial. Era muy devoto de la Virgen María y la Eucaristía era el centro de su vida.
Enseñaba a los médicos pasantes y decía: “Tendrás que estudiar un libro no impreso. Su tapa son las camas de hospital y su contenido los cuerpos doloridos de nuestros pacientes. Tienes que acompañar a tus estudios con compasión a los enfermos y una gran sonrisa”
Murió sentado en su sillón a los 46 años, en su funeral hubo una gran cantidad de personas (pobres en su mayoría) y por todo el pueblo se dijo: “ha muerto el médico santo”
Moscati es un ejemplo de que la ciencia y la fe no se contradicen, sino que se complementan, él las combinó y usó la ciencia al servicio de Dios, mientras más conocía; más maravillado quedaba por la creación.
Lo que ha transformado al mundo, no es la Ciencia, sino la Caridad- San Giuseppe Moscati


Frases
Ama la verdad; muéstrate como eres, sin fingir, sin miedos y sin diferencias. Y si el precio de la verdad es la persecución, acéptala y si el precio es el tormento, sopórtalo. Y si para la verdad tuvieras que sacrificarte a ti mismo y a tu vida, sé fuerte en los sacrificios- San Giuseppe Moscati

La vida es un momento. El honor, las victorias, la riqueza y la ciencia se acaban. Los encantos de la vida pasan y solo el amor eterno permanece, la causa de todo acto de bondad. El amor nos sobrevive, porque Dios es amor -San Giuseppe Moscati

miércoles, 15 de septiembre de 2021

San Pedro Claver

San Pedro Claver


Fue un misionero jesuita español tímido y sencillo que nació el 26 de junio de 1580. Su festividad es el 9 de Septiembre y es el Santo patrón de Colombia.

Su misión se desarrolló en el puerto negrero de Cartagena (Colombia), donde eran llevadas en barcos, como esclavas, personas provenientes de África en condiciones inhumanas, muchos morían por el camino y eran tratadas como seres indignos. Incluso los teólogos contemporáneos debatían si realmente los negros tenían alma.

Su vida:

Era hijo de un modesto propietario de viñedos y olivares, y perdió a su madre antes de cumplir los 13 años. No se sabe mucho sobre su infancia, pero se sabe que trabajaba en el campo con su familia. En 1596 se trasladó a Barcelona para estudiar “letras y artes” en el Estudio general de la Universidad. Terminada la retórica entró en contacto con los jesuitas del colegio de Belén para estudiar filosofía. Allí sintió la vocación por la Compañía de Jesús, en la que ingresó el 7 de agosto de 1602. Tras un intenso noviciado y luego de pronunciar sus primeros votos pasó a Gerona a dedicarse al estudio de humanidades.

En el Colegio Nuestra Señora de Montesión, donde fue destinado a ampliar sus estudios de filosofía (1605-1608) entabló amistad con el portero San Alonso Rodríguez (hermano jesuita laico), por quien sintió una gran admiración y se sintió muy atraído por sus humildes oficios y sencillez, por lo que sintió dudas acerca de su vocación sacerdotal.

 La valoración que hacían los superiores sobre Pedro Claver era muy negativa; espíritu mediocre, discernimiento inferior a la media, escasa circunspección en los negocios, mediocre perfil en las letras, bueno para predicar a los “indios”, pero esto no influyó tanto en él como lo hizo el santo portero con quien, con permiso de sus superiores, podía conversar todas las noches un cuarto de hora, estas charlas le fueron muy provechosas y anotó todo lo importante en un cuaderno que lo acompañaría por toda la vida, también recibió como obsequio del portero “un tesoro grande” (como decía Pedro); un libro de apuntes espirituales. San Alonso Rodríguez lo animó a ser misionero y le aconsejó que fuera a Sudamérica, porque recibió por inspiración de Dios conocimiento de la futura labor del joven Pedro y él confió en esta inspiración.

Comenzaba su segundo año de estudios teológicos cuando el provincial, accediendo a su deseo, le destinó el 23 de enero de 1610 a las misiones transoceánicas del Nuevo Reino de Granada. Se fue a pie a Valencia y luego a Sevilla, de donde zarparía en la flota de galeones en compañía del padre Mejía y dos jóvenes sacerdotes. Pasó por la plaza fuerte de Cartagena de India y luego llegó a Santa Fe de Bogotá, donde no estaban aún organizados los estudios de teología, lo que aprovechó para servir como hermano laico (como Alonso). Una vez concluidos sus estudios en el Colegio y Seminario de San Bartolomé, fue destinado al noviciado de Tunja para hacer su “tercera probación” (el año en que los jesuitas dedican a la espiritualidad tras su formación intelectual). Seguía dudando si hacerse sacerdote, tanto que le pidió al provincial que le permitiera seguir como hermano portero.

Pero los superiores le destinaron a Cartagena de Indias, donde fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1616, a los 35 años. Ofició su primera misa en el altar de la Virgen del Milagro de la Iglesia de la Compañía. Allí conoció a Alonso de Sandoval; un sabio jesuita que estaba en contra del ambiente esclavista y recibía con afecto y bautizaba a los esclavos que llegaban a los puertos traídos de África en los barcos negreros, y en muy malas condiciones. Esto motivó a Pedro Claver, que tomó la decisión de entregarse por completo a los negros.

Por su posición en el mar Caribe, Cartagena de Indias era el principal mercado de esclavos del Nuevo Mundo. Mil esclavos llegaban allí al mes, el precio de compra de un esclavo era dos escudos, y doscientos el de venta. Aunque muriera la mitad del cargamento, el tráfico seguía siendo “rentable”. Ni las repetidas censuras del Papa podían prevalecer contra ese comercio, por lo que los misioneros trataban de mitigarlo.

Pero Pedro Claver se enfrentó a esta situación con hechos heroicos. El 3 de abril de 1622, al profesar sus votos perpetuos solemnes, estampó junto a su firma la que sería la gran consigna de su vida:

“Pedro Claver, esclavo de los negros para siempre”

El joven sacerdote procuraba enterarse con antelación de la llegada de un barco negrero, hasta ofrecía una misa a quien se lo avisara, y se informaba de que nación venía para procurarse intérpretes, que buscaba por toda Cartagena. Lo amos de éstos llevaban muy mal que se los pidieran y recibían a los jesuitas con insultos. Más tarde el propio colegio consiguió intérpretes negros, que colaboraron con Claver y a veces eran empleados en el colegio para otros menesteres, lo que ocasionó dos cartas de protesta del padre general, que apreciaba la labor de Pedro.

Acompañado de sus intérpretes acudía Claver al puerto llevando al brazo un canasto cargado con pan, frutas, agua y vino. Luego descendía a la sentina del navío, les decía a los esclavos que él quería ser su padre, que los iba a tratar bien y que venía con intención de quererles y enseñarles el camino de Jesús. Si alguno llegaba en peligro de muerte, él mismo lo envolvía en su manto y lo llevaba a un hospital. Cubrían también a los desnudos, les lavaban el rostro, los atendían, demostraban su amor y hablaban con ellos “no con lengua, sino con manos y obras” como decía Claver.

Con ayuda de los intérpretes y utilizando cuadros para mayor comprensión les daba catequesis. La atmosfera era irrespirable por el fuerte olor de las heridas de los esclavos, y cuando sentía repugnancia les besaba las llagas y finalmente los bautizaba.

Claver cada vez sentía más afecto hacia los esclavos y los defendía de sus amos. Cuando sabía que alguno flagelaba a sus esclavos, se presentaba en la casa y con súplicas pedía que no los azotaran. Su confesonario estaba reservado para los negros, mientras que grandes personajes de la ciudad tenían que hacer cola detrás si querían confesarse con él.

Durante la peste de la viruela que se cebó en Cartagena en 1633 y 1634, Pedro Claver se multiplicó para atender a los damnificados. Su manteo servía de vestido para los desnudos recién llagados, de almohada y de cama para los enfermos. En vísperas de Pascua reunía a todas las personas negras de la ciudad para que cumplieran el precepto, los confesaba, les daba la comunión y él mismo les servía un modesto desayuno. Además acudía regularmente a la leprosería, Hospital de San Lázaro, cuidada por los Hermanos de San Juan de Dios. Allí barría, arreglaba las camas, daba de comer a los enfermos y les llevaba pequeños frascos de licor. Conseguía mosquiteros, limosnas, medicinas y comida para aquel pobre hospital. Los días de fiesta les llevaba una comida más fina y una banda de música.

Se ocupaba también de los presos comunes y los apresados por la Inquisición, y se pasaba largas horas en los calabozos escuchándolos. Por sus ruegos, dos abogados se encargaban de la defensa de los presos pobres. También consolaba a los condenados en el momento de la ejecución con vino, perfume y bizcochos. Con los protestantes se comportaba con igual cariño y misericordia, sin importar las consecuencias que podía traerle, gracias a eso llegó a convertir a muchos. Misionaba además pueblos de los alrededores, comiendo y durmiendo en chozas abandonadas. Le nombraron ministro (encargado de asuntos materiales) de la casa. Pero, como  cogía siempre los oficios más duros, el superior lo hizo maestro de novicios coadjutores, a los que conducía a la leprosería escoba en mano.

Todo ello respondía a una profunda vida espiritual. Austero hasta el heroísmo; dormía poco y en el suelo, comía poco y vestía cilicios, tenía dicho al hermano portero que no molestara en la noche a los demás padres cuando venían a pedir sacramentos, sino que acudiesen a él.

Para la oración le gustaba mirar un libro de imágenes de la vida de Nuestro Señor y se detenía sobre todo en pasajes de la Pasión que recordaba el resto del día. Un africano; Diego Folupo lo vio elevado del suelo como “caña y media” con los ojos fijos en un crucifijo que sostenían en las manos. Le atribuían numerosos milagros, como resurrección de muertos, clarividencia y profecía.

Aunque su fama de santidad cundía por toda la ciudad, muchos se opusieron a su trabajo y a su persona. Los informes que enviaban a Roma decían de él que era “mediocre de ingenio”, “de prudencia exigua”, “muy melancólico”. También le llegaron avisos de la curia acusándolo de retener dinero, tener vino para los negros, entre otras cosas y tuvo también llamados de atención. Entre los llamados de atención también estaba que diera preferencia a los negros sobre los blancos, cosa que a muchos les molestaba.

Claver enfrentó la oposición de las autoridades civiles y comerciales, quienes sospechaban que el sacerdote socavaba su lucrativo comercio. No solo los traficantes de esclavos lo tenían como enemigo, el misionero fue acusado de haber profanado los sacramentos al darlos a “criaturas que apenas poseían alma”. Importantes mujeres de Cartagena se negaron a entrar en la iglesia en la que Pedro Claver reunía a sus negros. Sus superiores también eran a menudo influenciados por las críticas. Sin embargo, Claver continuó su trabajo, aceptando todas las humillaciones y añadiendo rigurosas penitencias a sus obras de caridad.

En 1650, tras predicar la cuaresma por los alrededores de Cartagena cayó enfermo. La víspera había confesado hasta las diez de la mañana y cuando pretendió celebrar la misa, se sintió tan mal que se vio obligado a regresar a Cartagena. La peste ya causó el fallecimiento de nueve miembros del colegio de los jesuitas. Una parálisis lo redujo a la impotencia, junto con un terrible temblor de las manos, que según testigos se detenía cuando celebraba la misa.

Aún logró hacer algunas visitas gracias a una mula que le dieron. Se despidió de una gran bienhechora suya y le pidió que en adelante se confesara con su sucesor, el padre Diego Ramírez Fariña. Por entonces, desde la sublevación de Portugal, era raro el arribo de barcos negreros. Pero en 1652 llegó uno y Pedro los visitó, les llevó regalos y los instruyó para el bautismo.

Permaneció los últimos 4 años enfermo, en su celda, sin casi poder moverse, prácticamente solo y en un estado de abandono por parte de los demás. El hermano Nicolás, testigo de su vida, relató que cuando se supo en la ciudad que Pedro estaba muriendo y que ya había perdido el conocimiento, empezó la “gran peregrinación”, todos querían tocarle, llevarse de él cabellos, un trozo de su camisa, lo que fuera: “le besaban aun antes de morir las manos, los pies, tocándole con rosarios”. El Padre Juan de Arcos, rector del colegio, señaló: “la gente entraba y salía como a una estación de Jueves Santo; diluvios de niños y negros venían diciendo: “Vamos a ver al Santo”

Falleció finalmente en la madrugada del 9 de septiembre de 1654.

Después de su muerte, el gobernador Pedro Zapata y el Consejo de Cartagena solicitaron que se iniciaran los informes sobre la vida y milagros de Claver. Durante el proceso de canonización resultó particularmente notable el número de hechos extraordinarios, verificados tanto en vida como después de su muerte, y considerados milagros por la Iglesia católica. Además se constató el bautismo por su mano y la conversión de negros por millares.

Un punto muy analizado hasta hoy es la forma en que Pedro Claver logró comunicar el cristianismo a los esclavos, religión que sus amos decían practicar. Muchos biógrafos modernos señalan que Pedro Claver infundió en los esclavos un sentido de dignidad humana y valor, demostrando la injusta situación a la que eran sometidos. Su principio fue “primero los hechos, luego las palabras".

También la práctica cotidiana de sufrir junto a los sufrientes, siguiéndolos a las minas y a las plantaciones, intercediendo por ellos y protestando por su cuidado.


viernes, 7 de mayo de 2021

El Cántico de las criaturas de San Francisco de Asís


 

El cántico de las criaturas de San Francisco de Asís.


Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,

Tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;

Tan sólo tú eres digno de toda bendición,

Y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

 

Alabado seas por toda criatura, mi Señor,

Y en especial Alabado por el hermano sol,

Que alumbra y abre el día, y es bello en su esplendor,

Y lleva por los cielos noticia de su autor.

 

Y por la hermana luna, de blanca luz menor,

Y las estrellas claras, que tu poder creó,

Tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,

Y brillan en los cielos: ¡Alabado, mi Señor!

 

Y por la hermana agua, preciosa en su candor,

Que es útil, casta, humilde: ¡Alabado, mi Señor!

Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,

Y es fuerte, hermoso, alegre: ¡Alabado mi Señor!

 

Y por la hermana tierra, que es toda bendición,

La hermana madre tierra, que da en toda ocasión

Las hierbas y los frutos y flores de color,

Y nos sustenta y rige: ¡Alabado, mi Señor!

 

Y por los que perdonan y aguantan por tu amor

Los males corporales y la tribulación:

¡Felices los que sufren en paz con el dolor,

porque les llega el tiempo de la consolación!

 

Y por la hermana muerte: ¡Alabado, mi Señor!

Ningún viviente escapa de su persecución;

¡Ay si en pecado grave sorprende al pecador!

¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

 

¡No probarán la muerte de la condenación!

Servidle con ternura y humilde corazón,

Agradeced sus dones, cantad su creación.

Las criaturas todas, Alabad a mi Señor.

Amén.

 

 

 

 

lunes, 5 de abril de 2021

Padre Julio César Duarte Ortellado

 Padre Julio César Duarte Ortellado

El Padre Julio César Duarte Ortellado, nació el 12 de abril de 1906, en Paraguay, Caazapá. Sus padres fueron Simón Duarte Jiménez y Juana Bautista Ortellado Espínola. Lo que más influyó en él fue que su familia, con el ejemplo, le mostró la belleza de caminar hacia Cristo; su padre era uno de los trabajadores más sobresalientes de la zona por su esfuerzo y sinceridad, y su madre era una mujer muy generosa que siempre estrechaba su mano al necesitado. Su hermano Pedro Ortellado fue alguien muy sobresaliente, tenía el cargo de Ministro de Salud Pública del Paraguay.

De niño, Julio acudía a misa y ayudaba como monaguillo en la iglesia San Pablo, le gustaba rezar y cantar a Dios. Era sencillo, serio y pacífico. A los siete años; ingresó a la escuela de su ciudad.

 Luego de haber sido invitado por el padre Juan Guillermo Díaz, ingresó al Seminario Conciliar de Asunción, en 1921, a los 14 años, y estuvo allí durante seis años. Esto no fue sorpresa porque su familia ya sentía su vocación como sacerdote. Estudió Humanidades por cuatro años y luego cursó Filosofía durante dos años. Sus maestros lo recuerdan como un joven agradable, educado, con una gran serenidad y buen sentido del humor.

El 8 de diciembre de 1926, se trasladó a Roma para concluir sus estudios eclesiásticos e ingresó en el Pontificio Colegio Pío Latinoamericano. A principios de 1927, recibió la Tonsura. El 27 de octubre de 1930, fue ordenado sacerdote y al día siguiente celebró su primera misa en la basílica del Vaticano. El 8 de mayo de 1931, regresó a Paraguay y dos días después, celebró su primera misa solemne en Caazapá.

Enfermedad y muerte: Adquirió Tifus luego de visitar a un soldado recién llegado a Asunción. Después de su recaída, hizo una confesión general. El 3 de julio de 1943, experimentó síntomas extremadamente agudos y al día siguiente falleció, con solo 37 años de edad. Murió con fama de santidad y la noticia causó muchas lágrimas por todo el país.

 



sábado, 6 de febrero de 2021

María Felicia de Jesús Sacramentado

 💗María Felicia de Jesús Sacramentado(Chiquitunga)💗


María Guggiari Echeverría, luego como religiosa María Felicia de Jesús Sacramentado, fue una monja paraguaya del Convento de las Carmelitas Descalzas de Asunción y actualmente la primera beata paraguaya. Nació en Villarrica del Espíritu Santo, el 12 de enero de 1925 y falleció en Asunción, el 28 de abril de 1959 a los 34 años. Sus padres fueron Ramón Guggiari y María Arminda Echeverría. 
Su causa para la canonización fue abierta en el pontificado de Juan Pablo II en 1997, luego de recibir el título de Sierva de Dios.  Expertos teólogos aprobaron su causa el 20 de marzo de 2009 y el cardenal y los obispos la aprobaron el 8 de febrero de 2010. El 27 de marzo de 2010, el Papa Benedicto XVI le confirió el título de Venerable. Fue beatificada el 23 de junio de 2018 por el Cardenal Ángel Amato con la aprobación del Papa Francisco.
 Su festividad es el 28 de abril; día en que dejó su vida terrena para ir al cielo. Es patrona de la juventud paraguaya. 


 Tuvo 5 hermanas y un hermano; ella era la mayor.
Era una chica muy alegre, activa y amable. Lo que más la caracterizó fue su irradiante alegría. Sus hermanas la respetaban por ser la mayor. 
Cuentan sus hermanas que Chiquitunga (apodo que le puso su padre) hacía ayunos muy seguidos, frecuentemente iba a misa, escribía, leía y rezaba arrodillada en posición de cruz, la veían así todas las noches, muchas veces se burlaron, pero a ella no le importaba. Realizó y culminó sus estudios en el colegio María Auxiliadora, en su ciudad natal. Una conocida de Chiquitunga, llamada Aura Bader dijo que siempre la veía corriendo mientras gritaba muy alegre y hablaba gentil con cada persona que veía. Era muy cordial, amaba a Dios sobre todas las cosas y todo lo que hacía se lo ofrecía a él. Dedicó su vida a la oración. Siendo muy joven realizó votos de Castidad y Virginidad.
En 1941, a los 16 años, con un gran deseo de servicio, se alistó como miembro del movimiento Acción Católica. A sus padres no les agradó tanto la idea, pero lo aceptaron con amor. Comenzó a visitar los lugares marginales del Paraguay en bicicleta, únicamente llevando su sonrisa, estaba en contacto con los pobres, les enseñaba y asistía. Allí comenzó también a dar catequesis a los niños y a enseñar. Las personas que la veían haciendo todo esto, la recordaban de esta forma: "Se la veía recorrer las calles en afanes apostólicos, la sonrisa a flor de labios, el guardapolvo impecablemente blanco y las trenzas enlazadas en moños celestes. Era la figura del ángel bienhechor que buscaba almas cansadas, cuerpos destrozados, para darles el don de la simpatía humana, el calor del corazón que ama"
 En febrero de ese mismo año conoció a su director espiritual, el Padre Julio César Duarte Ortellado (Que actualmente está en proceso de beatificación). En octubre de 1942 renovó sus votos de Castidad y Obediencia, y en 1945 obtuvo su título de Maestra tras prepararse en la Escuela Normal de Profesores Manuel Gondra. 
En Acción Católica conoce a Ángel Sauá y sé enamora de él. Desarrollan una curiosa amistad espiritual y empeñan el servicio apostólico juntos; visitan hospitales para donar sangre y sirven en sus respectivas labores; ella como profesora y él como médico. Todo por Cristo.

En 1950 Chiquitunga y sus padres se mudaron a la capital Asunción. 
Un año después, Ángel Sauá reveló a Chiquitunga sobre su deseo de ser sacerdote y ella se alegró mucho, lo motivó y ayudó hasta que al final en 1952, él parte a Madrid para continuar sus estudios.
 Un tiempo después ella se siente llamada a la vida religiosa y decide ejercer su vocación como una monja carmelita del monasterio de Asunción. 
Al final a los 30 años, enfrentándose a todas sus dudas, entró al monasterio por amor a Dios y salvación de las almas. Pasó por las noches oscuras del alma y lo soportó por Cristo con el lema: "Todo te ofrezco Señor".
El 14 de agosto de 1955 tomó el hábito de Carmelita Descalza de Asunción.


 Ofreció a Dios todo lo que tenía y pronto comenzó a sentir que Dios ya la llamaba. 
Solo pudo estar allí unos 4 años, antes de morir. Las hermanas que la conocieron expresaron que cuando ya la estaban llevando al hospital notaron la gran paz que tenía Chiquitunga hasta la notaron alegre y sintieron que esa sería la última vez que la verían en este mundo, era un enero de 1959. 
Estuvo internada en el hospital por un mes y un poco más. Había enfermado de púrpura; una especie de derrame interno que le producía en distintas partes del cuerpo y cara, unas manchas de sangre; su médula ósea no elaboraba más glóbulos rojos. Antes de partir al cielo pasó sus últimos momentos con sus padres y hermanos, recibió la unción de los enfermos, dijo: "He aquí Jesús, a tu pequeña esposa" y expresó su gran alegría de haberse entregado por Dios en el monasterio y apostolado. En su agonía pidió que le leyeran un poema de Santa Teresa de Ávila (Muero porque no Muero) y de repente recostada por la almohada pareció dormir, hasta que de pronto con una energía poco común gritó "¡Qué feliz soy, Jesús te amo, qué dulce encuentro con Jesús y María!, ¡Soy muy Feliz!" (estas fueron sus últimas palabras)  y falleció de hepatitis con una hermosa y dulce sonrisa en los labios. 
Las personas al enterarse decían "A muerto una Santa" 
En el año 1992, las hermanas carmelitas descalzas de Asunción, durante la limpieza de los restos óseos de Chiquitunga encontraron que su cerebro quedó totalmente petrificado; algo inusual porque lo primero que se desintegra cuando una persona muere son las células de las neuronas. 
El 23 de marzo de 2005 se inició el proceso de investigación de un milagro atribuido a intercesión de Chiquitunga, el proceso fue hasta el 27 de abril de 2007. El milagro fue validado el 14 de noviembre de 2008. Consistió en la curación extraordinaria de un bebé llamado Ángel Ramón que nació muerto, no presentó ningún signo vital hasta luego de que la ginecóloga, desesperada, rezó con mucha fe a Chiquitunga para que interceda por el niño y el niño milagrosamente comenzó a presentar signos vitales, habiendo pasado 20 minutos, sin quedar luego con ninguna secuela, lo cual es inexplicable porque el máximo de tiempo que una persona puede permanecer sin signos vitales son 15 minutos, pasados los 15 minutos ocurre la muerte biológica. Y mientras más tiempo, mayores son las secuelas.  
También se le atribuyen curaciones milagrosas de enfermos con cáncer terminal. 
Fue beatificada y actualmente se espera su canonización. 


💜💜Oración💜💜

Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que te complaces en poner tu morada en el corazón de los hombres; te damos gracias por haber encendido en la Beata María Felicia el fuego de tu amor, impulsándola a gastar su juventud en el apostolado laical y a inmolarse por todos en la vida contemplativa. Te alabamos y bendecimos, porque con su ejemplar figura nos manifiestas tu bondad de Padre y Amigo, y las exigencias totales del verdadero amor. Te rogamos nos concedas por su intercesión la gracia que ahora te suplicamos..., si es para tu mayor gloria y bien de las almas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. (Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

Otros datos sobre Chiquitunga:

-El jazmín en su vida tuvo un gran significado. Desde muy joven siempre llevaba consigo un ramo de jazmín, regalaba uno a cada persona que visitaba y dejaba uno en cada iglesia a la que iba.

- Un momento triste para Chiquitunga fue cuando a su padre lo exiliaron por el malestar civil del país y lo enviaron a Posadas con el hijo varón. Solo se pudieron comunicar con cartas, pero gracias a Dios, pronto todo se solucionó.

-Pasaba largas horas frente a Jesús Sacramentado. Recibía la Sagrada Eucaristía diariamente para sacar fuerzas y poder realizar tanto apostolado.


Frases:

"Que mi vida naufrague en el mar infinito de su amor".

 "¡Tengo sed de su amor! Un ansia extraña de entrega total, de inmolación silenciosa y escondida".

"Estoy con estos sentimientos de que no ha de ser mucho lo que me falte para que Jesús, viendo sobre toda mi nada, me lleve pronto".

"Padre, acepta para tu gloria la entrega total de mi ser en unión con el perfecto holocausto de tu divino Hijo. En Él, por Él y con Él quiero vivir, amar, creer, sufrir, y morir. Elijo su Corazón como lugar de mis eterna morada".

"Mi papel no es otra cosa que hacer que se cumpla en mí la voluntad del Padre Celestial, aunque esa Voluntad para conmigo parezca y sea muchas veces tan dura".

"Anoche, qué feliz me sentía al poder darme Dios la gracia de ofrecerle los dolores que sentía. No me he quejado un instante, antes bien, Señor, tú sabes cómo te lo ofrecía y sobre todo por esta nuestra decisión sublime de entrega total".

"Las últimas fuerzas de mi ser Tú me las diste y a Ti Señor, las devuelvo".

 "Ya estoy esperando a Jesús, quisiera llenarme de sólo su amor y no vivir sino sólo para Él. Sólo espero cumplir su voluntad, no quiero otra cosa. Me he ofrecido a Él como pequeña víctima, por los sacerdotes, por nuestra Sagrada Orden, por Nuestra Comunidad, por mis padres y familiares, en fin, por todas las almas".


💜💜Poemas escritos por Chiquitunga💜💜

“Que tu amor sea el mío
y mi amor sea el tuyo;
y al final sólo sea
un amor de los dos”.          
Sobre el deseo del encuentro con Jesús
Cuando estoy a tu lado
No sé lo que siento cuando estoy a tu lado,
no sé lo que pasa cuando contigo estoy.
La vida paréceme todo amor, alegría,
todo un himno de gloria es cuando contigo estoy.
Mas cuando me aparto de tu vista
y mis pasos buscan de esta vida el rumbo,
siento caer mi espíritu en lomas profundas,
en lo más profundo del infierno mismo.
Siento en mí un vacío
que no sé explicarlo;
siento el alma llena
de locos fantasmas.
Y no sé, Jesús, si es que, en realidad,
o no tengo nada o es que tengo llena
el alma de penas o de hondas huellas
de diablos, que en mí dicen ser “Majestad”

💛La cita💛
Dejadme, que voy de prisa,
tengo cita con mi Amado,
que, si llego tarde a su lado,
ya en sus labios no brilla la risa.
Dejadme, que voy apurada
que estoy loca por llegar,
que no sea que el lugar
encuentre por otra ocupada.
Tengo que llegar a hora,
para sentarme a su mesa,
donde en vez de la cerveza
su sangre pura me ofrece;
y donde como manjar
ofrece a su ingrata amada
su cuerpo ya traspasado
de amor, de dolor y de paz.
Dejadme, que voy de prisa,
tengo cita con mi Amado;
dejadme, que voy apurada,
tengo prisa por llegar.

💟Junto al Sagrario💟
Allí en el silencio del Sagrario
quisiera desnudar mi pobre alma,
bañarme con dolores de Calvario,
sufrir como Jesús, amar como Él nos ama.
Dejarme arrastrar por la corriente
de pura y limpia brisa perfumada
de incienso, y elevarme sin demora
al fondo mismo que en Jesús se halla.
Ya junto a su estrado regio,
confundida entre el lodo y la miseria,
contarle todas las penurias mías,
pedir perdón por mi inhumana vida,
dejarle ante sus pies mis oraciones,
dejarle entre sus manos mis trabajos,
dejar que sólo Él dirija el paso.
De mis acciones y de toda mi persona;
contarle en confidencia muchas cosas;
hablar, hablar con Él como a un amigo,
decirle que lo quiero, que lo amo,
y en premio de mi amor, Él me perdone.
 
La Hostia elevada..., con nívea transparencia,
con resplandor divino irradia en el altar;
yo quiero que mi vida, trocadas las substancias,
cual Hostia consagrada, tras sí deje un camino
de intensa claridad.
Yo quiero en sacrificio, cual víctima inmolada,
mi vida se consuma en santa Caridad.
¡Señor!, por la Hostia pura, el Pan de Vida Eterna
y el Cáliz de la Sangre de nuestra Redención,
concede a los que unidos así te suplicamos.
Perdón de nuestras culpas y Eterna Salvación.
¡Señor mío y Dios mío!

💝“Ábreme, Jesús, la puerta…”💝
Ábreme, Jesús, la puerta;
golpeando estoy ha rato.
¿No me escuchas que no sales?,
¿o dormido estás acaso?
Ábreme, Jesús, que es tarde
y he salido así corriendo
de entre medio del barullo;
he querido estar con Vos.
Ábreme, abre, te ruego,
la puertita del Sagrario,
aun si duermes y descansas,
para yo velar tu sueño.
¡Así, mi amor! Y ahora,
aunque duermes y no me oyes,
ya no importa, que mirando
estoy tu rostro, y me basta.
Duerme, sí, Jesús del alma,
mientras yo velo tu sueño.
¡Cuán cansado está tu rostro
y tu cuerpo entumecido!
¡Y pensar, Amado mío,
que también en esas huellas
de cansancio y de fatiga
están mis faltas y abandono!
Mas por eso en esta hora,
que es la hora de mi guardia,
aunque sólo sea una hora,
reparar quiero mi falta,
y velar junto a tu lado
mientras duermes y descansas,
que aquí, junto con la Virgen,
¡nuestro amor te cuidará!

💕Todo te ofrezco, Señor💕
Sí, todo te ofrezco, Señor,
todo cuanto hay en mí:
las alegrías de mi alma,
las agonías sin fin.
Todo te ofrezco, Señor:
mis trabajos, mis pesares,
las notas de los cantares
que a (sic) continuo elevo a Ti.
Todo cuanto hay en mí,
todo te ofrezco, Señor,
para que sea de mí
lo que te plazca, mi Dios.
Toda entera y sin reserva,
haz que me llegue a subir,
para estar contigo siempre,
aunque me cueste “morir”

💖¡Qué bien se está contigo!💖
Qué bien se está, Jesús, cuando se está contigo,
las rodillas al suelo y los brazos en cruz;
media noche y rodeada de misterio,
sólo el alumbrar de algunas estrellas la luz.
Qué bien se está, Jesús, cuando se está contigo,
reclinada la frente sobre tu pecho, ¡así!;
y mientras, van pasando los horas más sublimes,
como el perfume suave de aquel blanco jazmín.
Qué bien se está, Jesús, cuando se está contigo;
ya casi no se escucha latir el corazón,
y van callando, una a una las plega
rias,
en los labios que estrujan besándote en la cruz.


lunes, 16 de noviembre de 2020

Vida de San Roque González de Santa Cruz

 

San Roque González de Santa Cruz💓💘

San Roque González de Santa Cruz fue un sacerdote y jesuita mártir paraguayo. Un criollo asunceno fundador de varias misiones y reducciones jesuíticas.


Roque Gonzáles de Santa Cruz nació en 1576, en Asunción, en Gobernación de Nueva Andalucía del Río de la Plata. Con solo 22 años fue ordenado sacerdote por el obispo de Córdoba y tiempo después fue nombrado párroco de la catedral de Asunción por el obispo español Martín Ignacio de Loyola que era el sobrino de San Ignacio de Loyola (Santo fundador de la compañía de Jesús y creador de los ejercicios espirituales). San Roque se desempeñó en diversas actividades apostólicas pero él quería llevar la palabra de Dios a los indígenas, entonces en 1609, tuvo que rechazar el cargo de vicario general de Asunción que le había ofrecido el recién nombrado obispo del Río de la Plata, Fray Reginaldo de Lizárraga. Según el testimonio del dueño del despacho Roque no aceptó por la humildad y santidad que poseía. 


Se le concedió el poder general sobre bienes y derechos, pero él le otorgó el poder a personas de su plena confianza: a sus tres hermanos residentes entonces en Asunción y al capitán Bernardino de Espíndola que estaba casado con su hermana, María González de Santa Cruz. Antes del 1 de Mayo, Roque inició con gran ánimo y generosidad los ejercicios espirituales, bajo su director, el P. Lorenzana. 
El 9 de Mayo de 1609 (el mismo año que rechazó el cardo de vicario general de Asunción, otorgó el poder general sobre bienes y derechos a personas de confianza e inició los ejercicios espirituales) a los 33 años abandonó su trabajo como párroco de Asunción e ingresó a la Compañía de Jesús y allí empezó su labor como misionero evangelizador. Dos años más tarde fue nombrado superior de la primera reducción del Paraguay, San Ignacio Guazú (en la plaza de esta ciudad actualmente hay una enorme estatua en su honor). El 25 de marzo de 1615 fundó la reducción de Nuestra Señora de la Anunciación de Itapuá que está en Posadas, Argentina. En 1619 fundó la reducción de Nuestra Señora de la Candelaria. Después fundó la reducción de San Javier sobre la costa del río Uruguay, luego participó de la fundación de la reducción de Yapeyú, en la actual provincia de Corrientes, Argentina. Desde allí partió hacia el sur del actual Brasil, fundando las reducciones de San Nicolás, Asunción del Iyuí y Caaró. Pero en Iyuí el cacique Ñezú estaba molesto con San Roque y sus compañeros porque sentía envidia de que los jesuitas tenían más seguidores que él, ya que San Roque había convertido a cientos de indígenas y su simple mirada los cautivaba, entonces el 15 de noviembre de 1628, la reducción fue destruida y fueron asesinados a golpes San Roque Gonzáles de Santa Cruz y su compañero español San Alfonso Rodríguez Olmedo cuando estaban reunidos en una plaza contemplando la instalación de una campana, fueron atacados de manera desprevenida y el cacique golpeó a San Roque con su hacha de piedra. Dos días después asesinaron también al jesuita español San Juan del Castillo que era otro compañero.


(Imagen donde están los 3 compañeros y amigos jesuitas mártires: San Roque González de Santa Cruz quien tiene una imagen de María que siempre llevaba consigo por su gran devoción a ella, San Juan del Castillo que se encuentra en el medio con una cruz y San Alfonso Rodríguez Olmedo con su biblia.)
Los cadáveres fueron arrojados a la hoguera pero el corazón de San Roque quedó intacto y se dice que incluso su corazón comenzó a hablar, asiéndoles ver lo que habían hecho e invitándoles a la conversión y arrepentimiento, el cacique se asustó y lanzó inútilmente un flechazo al corazón. Su corazón intacto y el hacha con el cual lo habían matado fueron trasladados a Roma pero luego un padre lo trajo de vuelta para estar un tiempo en Argentina y al final quedó en la capilla de los Mártires del Colegio Cristo Rey que es un colegio jesuita de Asunción, Paraguay, y allí es donde actualmente se encuentra. En 2015 su corazón fue visitado por el Papa Francisco.



Fotografía del papa Francisco contemplando el corazón de San Roque Gonzáles de Santa Cruz. En Paraguay, en la iglesia del Colegio Cristo Rey.

Fotografía del corazón intacto de San Roque González de Santa Cruz.


Fotografía del hacha con el cual fue asesinado.

El 28 de enero de 1934 fue beatificado junto con sus compañeros mártires y el 16 de mayo de 1988 el papa Juan Pablo II lo proclamó como Santo Mártir paraguayo en una ceremonia realizada en Asunción, la capital de Paraguay. Y resultó ser así el primer Santo criollo del Río de la Plata.
San Roque González de Santa Cruz se considera que fue el primer fundador de las actuales ciudades de Posadas, en Argentina y de Encarnación, en Paraguay. Su fiesta es el 15 en Paraguay y el 17 de Noviembre en Argentina. Incluso el puente que une las dos ciudades que fundó de Argentina y Paraguay lleva su nombre en honor a sus labores realizados. También hay colegios en ambas márgenes del río de la Plata con su nombre. Lleva su nombre la gigantesca represa que alimenta a la central hidroeléctrica de Itaipú en la frontera entre Paraguay y Brasil.

OTROS DATOS DE SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ
-Fue el primer Santo paraguayo
- Una vez, de joven, dirigió una procesión por el bosque en honor a la Eucaristía.
-Su deseo de llevar el Evangelio a todo el mundo lo animaba a seguir adelante.
-Además de ser el fundador también es patrón de Posadas y Encarnación. 
-Otras dos reducciones que fundó son Concepción (1619) y Candelaria (1627) 
-Era un gran amante de la Virgen María. Con ella conquistaba corazones para Cristo. Él y sus compañeros Alfonso y Juan del Castillo la llamaban la Conquistadora. Los tres le tenían una muy gran devoción. Se dice incluso que con solo levantar la imagen de Nuestra Señora, los indios se admiraban de la belleza de María y se convertían.
-En una carta enviada por San Roque a su hermano Francisco le dijo: Nosotros trabajamos por la justicia. Los indios necesitan estar libres de la esclavitud y de la dura servidumbre personal en la que ahora se encuentran. En justicia ellos están exentos de esto por ley natural, divina y humana.
- Tuvo 10 hermanos entre ellos el mencionado Francisco. Su hermano Pedro también fue sacerdote. Sus demás hermanos se orientaron hacia la política.
-De joven le gustaba leer la vida de los Santos y de allí quitaba fortaleza y serenidad.
-Sus reducciones eran para facilitar la difusión de la fe y asegurar las condiciones de vida de los hermanos indígenas.
-Gracias a sus acciones misioneras muchos abandonaron cultos paganos para abrirse a la fe en Cristo.
-Él y sus compañeros fueron humildes en su perseverancia y fieles a su compromiso misionero.
-San Roque en una de sus cartas relata cómo se enteró de que un indígena había sido mordido por una víbora y él se internó en el bosque para buscar al indígena, que milagrosamente lo encontró todavía con vida y le dio el consuelo de los sacramentos, de manera que el indígena pudo morir en paz.
-Se sintió enviado por Jesús para llevar la noticia a los más desfavorecidos. Llevando a los indígenas felicidad y esperanza.
-Incentivó a los indígenas el gusto por la música y las artes.
-Roque tradujo el tercer catecismo traído de Lima, al guaraní. Daba catequesis traduciéndolo todo al guaraní.
-Roque también enseñaba a los indígenas sobre el cultivo del campo, cómo hacer artesanías y vestidos.
- El 24 de noviembre de 1609, Roque favoreció a un colegio donde ya formaban más de 400 muchachos españoles e indios, con la donación de una chacra en Tacumbú, cercana a la ciudad, con viña de 14.000 a 15.000 cepas. El Colegio, a su vez, apoyaría a los misioneros y al ministerio de los indios.
-Era devoto de San Francisco Javier quien fue el compañero de San Ignacio de Loyola.
- La reducción de Nuestra Señora de los Reyes de Yapeyú que fundó San Roque en la confluencia de los ríos Guaviraví y Uruguay, era la más distante de todas, esto dificultó su atención, y a pesar de ello, con el tiempo fue una de las más famosas.
- A fines de 1627, el Padre provincial nombró al Beato Roque González superior de las misiones del Uruguay.
- San Roque llamó Ignacio a un cacique luego de bautizarlo antes de morir porque faltaban unos días para el día del Santo Padre de los jesuitas: Ignacio de Loyola, San Roque lo había convertido al cristianismo y le dio catequesis para estar preparado para el bautismo. Luego del bautismo el cacique con gran júbilo dio gracias a Dios nuestro Señor por la gran gracia que había recibido y abrazó y agradeció a San Roque por bautizarlo, luego de poco tiempo ya fue al cielo.
- Todos los indígenas bautizados por San Roque y sus compañeros jesuitas, morían contentísimos y deseosos de ver a Dios, hasta los que al principio se negaban al bautismo al final acababan pidiéndolo.
-Su rostro figura en el billete de 100.000 guaraníes, que es el billete con mayor valor en el Paraguay.




Los 3 evangelizando con sus respectivos objetos que los representan, el que tiene la imagen de María es San Roque, el que tiene la cruz San Juan del Castillo y el que tiene la biblia San Alfonso.






Las ruinas Jesuíticas.


FRASES

-¨Hay de mi si no anuncio¨
-¨No tengo otro consuelo, ni gusto, que hacer el de vuestra reverencia, porque haciéndolo, hago el de Dios y así digo que vivo muriendo aquí y temo perder el juicio según tengo la cabeza cansada y quebrada por la continua guerra que siempre tengo, con tantos escrúpulos, tanta soledad y melancolías, con todo digo, está resuelto estarme aquí, aunque muera mil muertes y pierda mil juicios, que no serán para mi perdidas, sino gracias.¨
- ¨Nosotros trabajamos por la justicia¨
-¨ Haré de este bosque mi templo¨
- San Roque con respecto a cómo se les llevó la palabra de Dios a los indígenas en su carta al Padre Diego de Torres: ¨Se les predicó nuestra fe como lo hicieron los apóstoles, y no con la espada¨
- San Roque en su carta a su hermano el Teniente General Francisco González de Santa Cruz: ¨El predicar el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo no manda que se hiciese con ruidos de armas y de malocas, sino con ejemplo de buen vida y santa doctrina como han hecho los santos apóstoles y varones apostólicos, aunque sea derramando su sangre.¨ 

IGLESIAS Y CAPILLAS DE SUDAMERICA CON EL NOMBRE DE SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ 

Capilla San Roque González de Santa Cruz- Argentina